0
Visualização
Acesso aberto Revisado por Pares
REVISÃO SISTEMÁTICA E METANÁLISE

Carga alostática y respuestas fisiológicas al estrés laboral: una revisión integrativa

Allostatic load and physiological responses to work stress: an integrative review

John Camillo Garcia; Anibal Arteaga

DOI: 10.47626/1679-4435-2023-945

RESUMO

Valorar la carga alostática de los trabajadores en el contexto de la Covid-19 es de vital importancia para dilucidar las respuestas fisiológicas al estrés social y laboral. Esta es una revisión integrativa de la literatura, de siete pasos establecidos: 1) identificación del tema y de la pregunta orientadora; 2) definición de términos MeSH y ecuaciones de búsqueda; 3) búsqueda en bases de datos siguiendo criterios definidos; 4) recopilación de datos acorde a criterios de inclusión; 5) evaluación de los estudios incluidos en la revisión integradora; 6) discusión de resultados; 7) presentación de la revisión/síntesis de conocimientos. Se incluyeron 17 estudios, de los cuales 15 fueron estudios observacionales transversales y dos estudios longitudinales. La heterogeneidad en la medición de la carga alostática fue el común denominador de los estudios. En todos se menciona la carga alostática como parámetro de medición. Sin embargo, todos la midieron de formas diferentes, por lo que la relación entre desgaste ocupacional y carga alostática, aunque positiva en la mayoría de los estudios, fue muy variable. Se concluye que es necesario realizar estudios que combinen tanto los marcadores biológicos como las pruebas clinimétricas, tratando de estandarizar la batería de exámenes de la carga alostática, para que la correlación con estrés laboral sea significativa y confiable. De igual forma, la carga alostática requiere un abordaje sistémico e interdisciplinario, dado que se ponen en tensión crónica todos los órganos y mecanismos de compensación fisiológicos. Por lo tanto, la carga alostática hace una invitación a un cuidado integral de las personas, desde los ámbitos laboral, social, psicológico y biológico.

Palavras-chave: estrés laboral; alostasis; agotamiento profesional.

ABSTRACT

Assessing the allostatic load of workers in the context of COVID -19 is of vital importance to elucidate the physiological responses to social and work stress. This is an integrative review of the literature including seven established steps: 1) identification of the topic and the guiding question; 2) definition of MeSH terms and search equations; 3) search in databases following defined criteria; 4) data collection according to inclusion criteria; 5) evaluation of the studies included in the integrative review; 6) discussion of results; and 7) presentation of the review/synthesis of knowledge. Seventeen studies were included, of which 15 were cross-sectional observational studies and two were longitudinal studies. Heterogeneity in the measurement of allostatic load was the common denominator of the studies. Allostatic load is mentioned in all of them as a parameter of measurement, but they measured it differently; therefore, the relationship between burnout, work environment, and allostatic load, although positive in most studies, was highly variable. In conclusion, it is necessary to conduct studies that combine both biological markers and clinimetric tests, trying to standardize the battery of tests of allostatic load, so that the correlation with work stress is significant and reliable. Similarly, allostatic load requires a systemic and interdisciplinary approach, since this condition puts chronic stress on all organs and physiological compensation mechanisms. Therefore, the allostatic load invites to a comprehensive care of people, considering the work, social, psychological, and biological domains.

Keywords: occupational stress; allostasis; professional burnout.

INTRODUCCIÓN

La pandemia por el SARS-CoV-2 (coronavirus 2019 o Covid-19) ha planteado desafíos sin precedentes para los sistemas de salud en todo el mundo, revelando importantes deficiencias en los países frente a la preparación para fenómenos de salud similares1. Para la contención del virus, se ha solicitado a las personas modificar drásticamente su estilo de vida, en un esfuerzo por “aplanar la curva de contagios”2, y con ello permitir que los sistemas de salud colapsados tengan tiempo para responder ante un virus emergente y altamente contagioso. Estos drásticos cambios en el estilo de vida, la presencia de un microorganismo que no es posible ver, la incertidumbre, las “fake news3, la agudización de problemáticas socio-económicas4, la precariedad de algunos sistemas de salud y el miedo circundante constituyen factores estresantes para la población mundial.

La Covid-19 parece ser la respuesta que justifica todos los problemas; sin embargo, pese a que es claro que ha exacerbado algunos y generado otros nuevos, como respuesta causal es insuficiente. Uno de estos problemas complejos exacerbados durante la pandemia ha sido el estrés laboral, en el cual el síndrome de burnout constituye la máxima descompensación entre estresores laborales y capacidades individuales adaptativas.

Por lo tanto, puede afirmarse que es una problemática con larga data, incluso desde la antigüedad se le reconoce como fatiga de Elías, pero que solo en la contemporaneidad se ha volcado la mirada al problema, reconociéndosele como una enfermedad en la actual Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11)5, en la cual se define como “un síndrome conceptualizado como resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito.

Se caracteriza por tres dimensiones: 1) sentimientos de falta de energía o agotamiento; 2) aumento de la distancia mental con respecto al trabajo, o sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo; y 3) una sensación de ineficacia y falta de realización. El síndrome de desgaste ocupacional se refiere específicamente a los fenómenos en el contexto laboral y no debe aplicarse para describir experiencias en otras áreas de la vida”5. Sin embargo, esta postura estrictamente laboral desconoce que hay condiciones sociales, económicas, familiares, incluso geopolíticas, que pueden estar estrechamente relacionadas con el desarrollo de la enfermedad, tal como lo exponen otros autores6. Por lo tanto, una visión limitada establece un manejo y prevención limitados.

En la actualidad, uno de cada cinco trabajadores en Colombia sufre del síndrome de burnout, desgaste profesional o fatiga laboral7. Estudios recientes realizados durante la pandemia demuestran una incidencia cercana al 60% en profesionales de la salud8. Algunos autores9 han estudiado los biomarcadores del estrés crónico asociado al trabajo, específicamente el cortisol y la norepinefrina. Sin embargo, en estos estudios no se ha logrado encontrar una relación directa entre estrés laboral, su severidad y la expresión somática o neuroendocrina de la enfermedad. Parece existir una resiliencia ante el estrés, o que el cortisol y la norepinefrina son insuficientes para explicar el fenómeno, pudiendo requerirse medidas más completas para establecer una relación del estrés con desgaste ocupacional y cambios fisiológicos.

En este punto, la teoría de alostasis cobra valor, dado que constituye el proceso de adaptación de los sistemas vivos. El problema radica en que, en estados crónicos de adaptación al estrés, es tal la activación del sistema que este permanece cargado, es decir, aunque se hayan abolido los estímulos estresantes, el cuerpo persiste tratando de adaptarse al estrés, a esto se le denomina carga alostática10.

En este mismo sentido, de acuerdo con Hintsa et al.11, es posible estudiar el estrés generado por el burnout a través de la carga alostática, encontrando relación directa de la elevación de marcadores bioquímicas y antropométricos con la presencia y severidad del síndrome de burnout. Sin embargo, algunos estudios12 han detallado que en algunos casos los individuos no elevan marcadores bioquímicos ni físicos, aunque se encuentren pruebas positivas para desgaste ocupacional o estrés. Algunos autores han denominado a esto una resiliencia fisiológica al estrés; no obstante, en algunas circunstancias esta resistencia al estrés puede perderse y generarse una carga alostática13. De modo que es necesario explorar la relación entre carga alostática, la forma de evaluar la carga alostática y el síndrome de desgaste ocupacional o estrés laboral.

 

MÉTODOS

Esta es una revisión integrativa de la literatura, una técnica que, de acuerdo con Torraco14, consiste en el proceso de búsqueda, critica y síntesis sobre un tema o cuerpo de conocimientos de una forma integrada a tal punto que se generan nuevos marcos y perspectivas sobre el tema, manteniendo una búsqueda rigurosa y sistemática. En este sentido, esta revisión siguió siete pasos establecidos: 1) identificación del tema y de la pregunta orientadora; 2) definición de términos MeSH y ecuaciones de búsqueda; 3) búsqueda en bases de datos siguiendo criterios definidos; 4) recopilación de datos acorde a criterios de inclusión; 5) evaluación de los estudios incluidos en la revisión integradora; 6) discusión de resultados; y 7) presentación de la revisión/síntesis de conocimientos. La pregunta orientadora fue la siguiente: ¿Cuál es la relación entre carga alostática y síndrome de burnout en adultos?

La búsqueda de datos se realizó en las bases de datos PubMed, Scopus, EMBASE, SciELO, Biblioteca Virtual en Salud (BVS), Nature Journals y Taylor and Francis. Se buscaron artículos científicos completos disponibles, con los descriptores “alostasis”; “cortisol”; “eje hipotálamo hipófisis suprarrenal (HHS)”, “eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA)” “respuesta inmune”; “burnout”; “personal de salud”. Se formaron ecuaciones de búsquedas con los operadores “OR y AND”, permitiendo múltiples combinaciones, por ejemplo: personal de salud AND burnout AND alostasis OR cortisol OR eje HPA OR respuesta inmune. Como filtros, se aplicaron “texto completo disponible”, idioma inglés, español y portugués, fecha de publicación entre los años 2007 y 2021. Se excluyeron tesis, disertaciones, monografías, revisiones narrativas, cartas al editor y editoriales. De los 120 resultados encontrados, se seleccionaron 17 artículos que, tras la lectura completa de títulos, resúmenes y textos, cumplieron con los criterios de inclusión de este estudio. El proceso de búsqueda y selección de artículos puede apreciarse en la Figura 1.

 


Figura 1. Árbol de depuración documental.

 

Para evaluar la calidad de los artículos seleccionados, dos autores utilizaron el instrumento STROBE15, el cual contiene 22 ítems. Dos de los autores evaluaron cada artículo y otorgaron 1 punto por cada elemento que estaba presente y 0 por cada uno que no lo estaba. Cuando las evaluaciones de los autores no coincidían, todos los autores discutieron y resolvieron las discrepancias. Todos los artículos incluidos en esta revisión calificaron al menos 20 de los ítems evaluados.

 

RESULTADOS

De los 17 estudios incluidos, 15 fueron estudios observacionales transversales, y 2 fueron estudios longitudinales. Para el análisis de los resultados, los estudios se clasificaron por medición de la carga alostática o biomarcadores. La heterogeneidad en la medición de la carga alostática fue el común denominador de los estudios. En todos se menciona la carga alostática como parámetro de medición. Sin embargo, todos la midieron de formas diferentes; de igual modo, la asociación entre los biomarcadores de carga alostática y escalas de estrés laboral y psicosocial varió entre un estudio y otro. En la Tabla 1 se describen los biomarcadores usados por cada uno de los estudios, las pruebas o escalas de estrés ocupacional o psicosocial utilizadas, y la relación entre estas.

 

 

Todos los estudios que mencionaban la medición de la carga alostática como un índice totalizado de 0 a 10 adhirieron a la propuesta de Seeman et al.31 de un cálculo con base en los cuartiles de riesgo y utilizando 10 biomarcadores, siendo que la sumatoria de los cuartiles de riesgo por cada biomarcador totaliza la carga alostática del sujeto.

Del total de los estudios incluidos, el 70% reportó asociación entre carga alostática y estrés laboral, y el 30% restante describe no existir relación entre el índice de carga alostática y las pruebas psicométricas, condiciones laborales, sociales e individuales evaluadas. Los estudios que reportaron asociación entre carga alostática y estrés laboral tuvieron como características comunes el hecho de que todos evaluaron los marcadores secundarios de medidas antropométricas presión arterial y colesterol lipoproteína de alta densidad (HDL), y los restantes biomarcadores variaron entre los estudios.

BIOMARCADORES PRIMARIOS DEL ÍNDICE DE CARGA ALOSTÁTICA

Dos estudios27,30 no utilizaron biomarcadores para calcular el índice de carga alostática, en vez de ello, utilizaron el índice clínimétrico de Fava et al.32, adaptado del índice psicosocial. La medición de al menos un biomarcador primario de carga alostática (DHEA, cortisol, norepinefrina y epinefrina) estuvo presente en el 60% de las investigaciones, excluyendo los estudios clínimétrico puros. El principal biomarcador primario fue el cortisol, mensurado en el 53% de los estudios, pero la forma de medición fue diversa, tanto por tipo de muestra (orina, cabello, saliva y sangre) como por hora del día. La interpretación clínica de los resultados del cortisol también es múltiple, mientras niveles elevados se asocian con estrés, niveles bajos de cortisol fueron descritos por dos estudios18,33, con una asociación entre un índice de carga alostática elevado y burnout sintomático con gran despersonalización.

Otros marcadores primarios utilizados fueron DHEA (33%), norepinefrina y epinefrina (6,6%). Incluso los típicos marcadores primarios utilizados, descritos por Seeman, fueron modificados en el estudio de Esser et al.26, el cual utilizó como marcador primario de la actividad del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) la hormonas TSH en ausencia de medicación tiroidea, con resultados estadísticamente significativos respecto a la correlación con estrés crónico, lo que demuestra una vez más la complejidad y la sistematicidad de los efectos del estrés en el organismo.

BIOMARCADORES SECUNDARIOS DEL ÍNDICE DE CARGA ALOSTÁTICA

Todos los estudios incluyeron por lo menos un marcador secundario, los clásicos biomarcadores secundarios (HDL, low-density lipoprotein, hemoglobina glicosilada, presión arterial sistólica, presión arterial diastólica, índice cintura-cadera) fueron los más utilizados. No fue posible describir la significancia estadística respecto a cada parámetro y su sensibilidad con la presencia de carga alostática, dado que, al momento de reportar la carga alostática, esta se describe como la sumatoria de los parámetros cuyos resultados se encuentran en el cuartil de riesgo para la salud, y no se hace un análisis detallado de cada biomarcador.

Como marcadores secundarios alternativos, llama la atención la variabilidad de pruebas que se han utilizado y adaptado al índice, entre ellas el factor de crecimiento de insulina, leucocitos, albumina, progesterona, interleucina 6, creatinina, fibrinógeno, factor de necrosis tumoral alfa, insulina, proteína C reactiva y variabilidad de la frecuencia cardiaca. Ningún estudio utilizó exactamente la misma combinación de marcadores y pruebas secundarias, lo que de entrada demuestra la variabilidad del índice de carga alostática. Sin embargo, se mantuvo la tendencia de incluir por lo menos un marcador primario en compañía de mínimo 4 secundarios.

TEST DE ESTRÉS

Las pruebas de estrés laboral y desgaste ocupacional más utilizadas en la comparación con los biomarcadores fueron el MBI-GS11,12,18,28, JCQ21,22,24,28 y ERI16,20,23,24, cada una aplicada en 4 estudios, con mayor porcentaje de correlación MBI-GS con la carga alostática dado que fue usada en estudios con mayor cantidad de participantes con asociación positiva al índice de carga alostática. La prueba ERI, fue la segundo con mayor asociación al índice de carga alostática, el resto de las pruebas y sus resultados fueron muy variables.

El índice psicosocial (psychosocial index, PSI)34 fue usado en dos estudios27,30 para reemplazar biomarcadores clínicos, teniendo en cuenta los siguientes pasos: el criterio A consiste en la identificación del factor estresante o de la amenaza contextual detonante del estrés, factores no controlados e imprevistos que persisten en el tiempo, por ejemplo, pérdida de una persona importante, pérdida de la salud, conflictos laborales y familiares entre otros, sin desconocer que algunas situaciones de la vida cotidiana pueden superar los mecanismos de afrontamiento del individuo y convertirse en factores estresantes. El segundo punto de los criterios, o el criterio B, implica las manifestaciones clínicas, que pueden incluir síntomas psicológicos, deterioro en el funcionamiento social y ocupacional. Una entrevista semiestructurada que describe la valoración de estos dos pasos fue desarrollada y validada en inglés por Fava et al.35 y aplicada con algunas modificaciones en los estudios anteriormente citados.

 

DISCUSIÓN

La caracterización del índice de carga alostática se ha estudiado básicamente mediante dos enfoques distintos. Uno se ocupa del uso de biomarcadores que reflejan alteraciones fisiológicas; el otro es un enfoque clínico dirigido al extremo más grave de la sintomatología asociada, subsumido bajo la rúbrica de sobrecarga alostática. La mayoría de los estudios incluidos en esta revisión se centra en la identificación de marcadores biológicos, tomando como referente los trabajos de Seeman et al.31, en cuanto a marcadores primarios y secundarios. Adicionalmente, algunos autores36 han determinado unos marcadores biológicos de enfermedades resultantes como mediadores terciarios de una condición de carga alostática. Sin embargo, la perspectiva biologicista no permite per se una comprensión completa de la carga alostática, de la sobrecarga y de los fenómenos clínicos relacionados. En este sentido, la clinimetría, la ciencia de la clínica de las mediciones, parece hacer su aporte, para complementar una visión integral de los pacientes con respuestas adaptativas al estrés.

Otras variables que se han analizado y han tenido relación con carga alostática elevada son fragilidad asociada a la edad, experiencias negativas en la infancia y adolescencia37, ser cuidador, comorbilidades, abuso de sustancias y, por supuesto, un ambiente laboral estresante38. En este sentido, aun se carecen de estudios que comparen condiciones laborales, estrés laboral, estrés social e individual y su relación con la carga alostática.

Durante esta revisión, se pudo detallar la gran heterogeneidad entre los estudios realizados en cuanto al tipo, número de parámetros a considerar y forma de medirlos, tanto por tipo de muestra biológica utilizada como por test de laboratorio utilizado. Así mismo, el estrés laboral ha sido medido de diversas formas y con instrumentos diversos, lo que dificulta aún más establecer una correlación clara entre los métodos. Es de resaltar que el uso de herramientas clinimétricas puede aumentar el número de personas en las que se puede realizar las pruebas, a través de un cribado inicial clinimétrico y luego realizando en ellos las pruebas de laboratorio, en especial en lugares de escasos recursos, un abordaje mixto de estos métodos de una forma concurrente, aunque más dispendioso, ha demostrado mejores resultados38.

En lo referente a las condiciones de trabajo, es necesario resaltar que estas son factores modificables asociados a inequidades laborales, sociales y de género39, trabajo bajo presión40,41, poco reconocimiento profesional y moral, entre otras. En caso de que estas condiciones sean un estresor detonante de una carga alostática, deben ser objeto de intervenciones específicas, tales como la reorganización del trabajo y la gestión del estrés en los empleados, de modo que se puedan evitar las consecuencias mórbidas en el individuo y las personas cercanas42. Respecto al síndrome de burnout y su relación con carga alostática, los resultados aún no son concluyentes, en especial por la heterogeneidad ya descrita, de los cinco estudios que midieron específicamente el síndrome de burnout a través del MBI-SS, en tres se encontró una relación entre índice de carga alostática y burnout,11,16,18 mientras que en los otros no12,28.

No obstante, otras pruebas, como el Effort-Reward Imbalance, se han puesto en correlación directa con el síndrome de burnout, encontrando una correlación significativa entre esta, el desgaste emocional y la despersonalización; por lo que su relación directamente proporcional con la carga alostática parece estar asociada a estresores laborales que detonan la compensación fisiológica al estrés29.

 

CONSIDERACIONES FINALES

Es necesario realizar más estudios que analicen el impacto del estrés laboral, del síndrome de burnout y de la carga alostática, especialmente en trabajadores sanitarios, en los que se han aumentado considerablemente los índices de desgaste ocupacional. La heterogeneidad de la batería de exámenes para medir el índice de carga alostática puede ser un factor para considerar en el momento de diseñar los estudios, dado que la excesiva variabilidad de las pruebas realizadas puede condicionar la variabilidad en los resultados y la confiabilidad de ellos. De igual forma, es necesario realizar estudios que combinen tanto los marcadores biológicos como las pruebas clinimétricas, de modo que se pueda demostrar la correlación entre parámetros clínicos y biológicos.

Es de resaltar que la carga alostática requiere un abordaje interdisciplinario, tanto de las situaciones estresantes de la vida diaria como de las repentinas y no planificadas, sin olvidar que las consecuencias de la carga alostática son sistémicas, poniendo en tensión todos los órganos y mecanismos de compensación fisiológicos. Por lo tanto, la carga alostática hace una invitación a un cuidado integral de las personas, desde los ámbitos laboral, social, psicológico y biológico.

 

AGRADECIMIENTOS

A la Corporación Universitaria Remington, por la financiación del macroproyecto en el que se desarrolla esta investigación.

 

CONTRIBUCIONES DE LOS AUTORES

JCG fue responsable de la conceptualización, análisis formal de datos, recursos/materiales y redacción – borrador original. AA participó en la investigación, en la metodología y en la redacción – revisión y edición del texto. Ambos autores aprobaron la versión final presentada y asumen la responsabilidad pública de todos los aspectos del trabajo.

 

REFERENCIAS

1. Restauri N, Sheridan AD. Burnout and posttraumatic stress disorder in the coronavirus disease 2019 (COVID-19) pandemic: intersection, impact, and interventions. J Am Coll Radiol. 2020;17(7):921-6.

2. Mamoon D. COVID 19 data: flatten the curve means different for different regions. 2020 [citado en 2 sep. 2020]. Disponible en: http://rgdoi.net/10.13140/RG.2.2.36822.19528

3. Moscadelli A, Albora G, Biamonte MA, Giorgetti D, Innocenzio M, Paoli S, et al. Fake news and covid-19 in Italy: results of a quantitative observational study. Int J Environ Res Public Health. 2020;17(16):5850.

4. Travassos LRFC, Moreira RMP, Cortez RS. The virus, the disease and the inequality. Ambient Soc. 2020;23:e0111.

5. Ministerio de Sanidad. Consumo y Bienestar Social de España [Internet]. Clasificación Internacional de Enfermedades CIE 10. España: Ministerio de Sanidad; 2019 [citado en 8 jun. 2021]. Disponible en: https://eciemaps.mscbs.gob.es/ecieMaps/browser/index_10_mc.html

6. Monsó-Fernández C, Sales-Moreno P, Loncán-Vidal P, Mateos-Torres A, Talavera-Pérez ML, Zapater-Torras F, et al. Estresores éticos y atención sanitaria. Análisis de estresores éticos en el ámbito del CèAVOC (Comité de Ética Asistencial del Vallés Oriental Central). Rev Bioet Derecho. 2017;(41):107-19.

7. Diario la República [Internet]. Uno de cada cinco trabajadores en Colombia sufre del síndrome de ‘burnout’. 2019 [citado en 8 jun. 2021]. Disponible en: https://www.larepublica.co/alta-gerencia/uno-de-cada-cinco-trabajadores-en-colombia-sufre-del-sindrome-de-burnout-2896073

8. Wu Y, Wang J, Luo C, Hu S, Lin X, Anderson AE, et al. A comparison of burnout frequency among oncology physicians and nurses working on the frontline and usual wards during the COVID-19 epidemic in Wuhan, China. J Pain Symptom Manage. 2020;60(1):e60-5.

9. Jonsdottir IH, Sjörs-Dahlman A. Mechanisms in endocrinology: endocrine and immunological aspects of burnout: a narrative review. Eur J Endocrinol. 2019;180(3):R147-58.

10. Lemos M. La teoría de la alóstasis como mecanismo explicativo entre los apegos inseguros y la vulnerabilidad a enfermedades crónicas. Anal Psicol. 2015;31(2):452-61.

11. Hintsa T, Elovainio M, Jokela M, Ahola K, Virtanen M, Pirkola S. Is there an independent association between burnout and increased allostatic load? Testing the contribution of psychological distress and depression. J Health Psychol. 2016;21(8):1576-86.

12. Langelaan S, Bakker AB, Schaufeli WB, van Rhenen W, van Doornen LJ. Is burnout related to allostatic load? Int J Behav Med. 2007;14(4):213-21.

13. Felix AS, Nolan TS, Glover LM, Sims M, Addison D, Smith SA, et al. The modifying role of resilience on allostatic load and cardiovascular disease risk in the Jackson Heart Study. J Racial Ethn Health Disparities. 2023;10(5):2124-35.

14. Torraco RJ. Writing integrative literature reviews: using the past and present to explore the future. Human Resour Dev Rev. 2016;15(4):404-28.

15. von Elm E, Altman DG, Egger M, Pocock SJ, Gøtzsche PC, Vandenbroucke JP. The strengthening the reporting of observational studies in epidemiology (STROBE) statement: guidelines for reporting observational studies. Int J Surg. 2014;12(12):1495-9.

16. Bellingrath S, Weigl T, Kudielka BM. Chronic work stress and exhaustion is associated with higher allostastic load in female school teachers. Stress. 2009;12(1):37-48.

17. Näswall K, Lindfors P, Sverke M. Job insecurity as a predictor of physiological indicators of health in healthy working women: an extension of previous research. Stress Health. 2012;28(3):255-63.

18. Juster RP, Sindi S, Marin MF, Perna A, Hashemi A, Pruessner JC, et al. A clinical allostatic load index is associated with burnout symptoms and hypocortisolemic profiles in healthy workers. Psychoneuroendocrinology. 2011;36(6):797-805.

19. Juster RP, Moskowitz DS, Lavoie J, D’Antono B. Sex-specific interaction effects of age, occupational status, and workplace stress on psychiatric symptoms and allostatic load among healthy Montreal workers. Stress. 2013;16(6):616-29.

20. Ota A, Mase J, Howteerakul N, Rajatanun T, Suwannapong N, Yatsuya H, et al. The effort-reward imbalance work-stress model and daytime salivary cortisol and dehydroepiandrosterone (DHEA) among Japanese women. Sci Rep. 2014;4:6402.

21. Dich N, Lange T, Head J, Rod NH. Work stress, caregiving, and allostatic load: prospective results from the Whitehall II cohort study. Psychosom Med. 2015;77(5):539-47.

22. Chandola T, Zhang N. Re-employment, job quality, health and allostatic load biomarkers: prospective evidence from the UK Household Longitudinal Study. Int J Epidemiol. 2018;47(1):47-57.

23. Coronado JIC, Chandola T, Steptoe A. Allostatic load and effort-reward imbalance: associations over the working-career. Int J Environ Res Public Health. 2018;15(2):191.

24. Rosemberg MS, Li Y, McConnell DS, McCullagh MC, Seng JS. Stressors, allostatic load, and health outcomes among women hotel housekeepers: a pilot study. J Occup Environ Hyg. 2019;16(3):206-17.

25. D’Alonzo KT, Munet-Vilaro F, Carmody DP, Guarnaccia PJ, Linn AM, Garsman L. Estresse de aculturação e carga alostática entre mulheres imigrantes mexicanas. Rev Lat Am Enfermagem. 2019;27:e3135.

26. Esser A, Kraus T, Tautz A, Minten H, Lang J. Building an allostatic load index from data of occupational medical checkup examinations: a feasibility study. Stress. 2019;22(1):9-16.

27. Peng M, Wang L, Xue Q, Yin L, Zhu BH, Wang K, et al. Post-COVID-19 epidemic: allostatic load among medical and nonmedical workers in China. Psychother Psychosom. 2021;90(2):127-36.

28. Kerr P, Barbosa-Da-Torre M, Giguère CÉ, Lupien SJ, Juster RP. Occupational gender roles in relation to workplace stress, allostatic load, and mental health of psychiatric hospital workers. J Psychosom Res. 2021;142:110352.

29. López-Pumar G, Bustamante-Rojas R, Amador-Romero F, Oramas-Viera A. Propuesta de un índice integral de carga alostática con biomarcadores secundarios derivados de los exámenes médicos ocupacionales. Rev Cuba Salud Trab. 2021;22(3):19-26.

30. Békési D, Teker I, Torzsa P, Kalabay L, Rózsa S, Eőry A. To prevent being stressed-out: allostatic overload and resilience of general practitioners in the era of COVID-19. A cross-sectional observational study. Eur J Gen Pract. 2021;27(1):277-85.

31. Seeman TE, Singer BH, Rowe JW, Horwitz RI, McEwen BS. Price of adaptation--allostatic load and its health consequences. MacArthur studies of successful aging. Arch Intern Med. 1997;157(19):2259-68.

32. Fava GA, McEwen BS, Guidi J, Gostoli S, Offidani E, Sonino N. Clinical characterization of allostatic overload. Psychoneuroendocrinology. 2019;108:94-101.

33. Lennartsson AK, Sjörs A, Währborg P, Ljung T, Jonsdottir IH. Burnout and hypocortisolism - a matter of severity? A study on ACTH and cortisol responses to acute psychosocial stress. Front Psychiatry. 2015;6:8.

34. Piolanti A, Offidani E, Guidi J, Gostoli S, Fava GA, Sonino N. Use of the psychosocial index: a sensitive tool in research and practice. Psychother Psychosom. 2016;85(6):337-45.

35. Fava GA, Guidi J, Semprini F, Tomba E, Sonino N. Clinical assessment of allostatic load and clinimetric criteria. Psychother Psychosom. 2010;79(5):280-4.

36. McEwen BS. Biomarkers for assessing population and individual health and disease related to stress and adaptation. Metabolism. 2015;64(3 Suppl 1):S2-10.

37. Ding YY, Kuha J, Murphy M. Multidimensional predictors of physical frailty in older people: identifying how and for whom they exert their effects. Biogerontology. 2017;18(2):237-52.

38. Guidi J, Lucente M, Sonino N, Fava GA. Allostatic Load and Its Impact on Health: A Systematic Review. Psychother Psychosom. 2021;90(1):11-27.

39. Garcia JC. Burnout as a social pathology in nursing professionals: an analysis based on the theory of recognition. Rev Bras Med Trab. 2023;20(3):505-12.

40. García-Uribe JC. Hermenéutica del burnout: una tematización bioética a la luz de la condición humana. Rev Colomb Bioet. 2023;18(1):e4335.

41. Garcia-Uribe JC, Pinto-Bustamante BJ. Beyond compassion fatigue, compassion as a virtue. Nurs Ethics. 2023:9697330231196228.

42. Mauss D, Li J, Schmidt B, Angerer P, Jarczok MN. Measuring allostatic load in the workforce: a systematic review. Ind Health. 2015;53(1):5-20.

Recebido em 18 de Dezembro de 2021.
Aceito em 27 de Julho de 2023.

Fuente de financiación: Investigación que hace parte de un macroproyecto sobre carga alostática y estrés laboral, el macroproyecto es financiado por la Corporación Universitaria Remington

Conflictos de interés: No


© 2024 Todos os Direitos Reservados